Una vida llega, y cuando lo hace el otro lado del mundo experimenta una revolución silenciosa.
Una vida llega con dos fechas y un enigma.
Así llega Rosita y con ella una historia... y con su historia más vidas.
Sus manos, dos cántaros de piedra y miel con un solo camino posible trazado por líneas de barro, de miradas al firme. Camino sin huecos. Recto camino.
Su piel, polvo de arroz.
Rojo mudando a rojo, su boca.
Con su azul se rendía el mundo.
Amaba en blanco primario.
Se alejó con el negro y por primera vez ofreció el arcoiris.
Su olor, a pan y tierra mojada, a ropa limpia,
a iglesia..... a Renacimiento.
Su forma, una enredadera de verbo veraz...
Credo, Rosario, misterio transparente
Ardiente forma.
La vie de Rosita nace y se detiene
para mirar al mundo.
Aprende y crece
y
en un intento vano
de explicar la vida
habla de Ti